Y qué mierda verdad?
Sabéis cuando os cuentan la misma historia cambiando los personajes? Todo te suena, pero como que ya te sabes el final, bueno o malo, te sigues alegrando o angustiando cuando acaba...
Os cuento, una vez iba escalando una montaña.
Sabía que la siguiente piedra a la que me agarrase iba a desprenderse. Lo sabía porque la anterior a la que me agarré tenía en mismo cuerpo, la misma forma. Si no fuera porque según avanzamos todo cambia inevitablemente, diría que era la misma.
Es obsesivo, hasta yo diría que enfermizo o masoquista, agarrarte a una piedra que sabes se va a caer y te va a joder durante un tiempo con heridas y moratones, adornando tu cuerpo después con esas cicatrices que, a veces, no se ven pero sabes que están ahí. Y que aunque lo sepas siempre te queda la esperanza, el "y si...no se rompe esta vez?"
Y me agarro. Con miedo, pero me agarro. Sin soltar la otra mano. Sin mover ni un sólo centímetro ninguno de mis pies.
Noto como mis pulsaciones se aceleran y me da miedo abrir la boca por si se me sale el corazón.
Me acojona mirar para abajo y ver lo lejos que he llegado sin apenas darme cuenta. Y no miro. Pero sé que es tarde para volver atrás.
Y qué vértigo. Y qué mierda.
Sudor frío resbala por todo mi cuerpo, y me quedo inmóvil. Pero temblando.
Y ya no sé si seguir subiendo o quedarme ahí para siempre. Hasta que encuentre un punto de apoyo mucho mas sólido, pero sin soltar la piedra hija de puta que me ha inmovilizado durante ese rato.
