miércoles, 30 de mayo de 2012
Todo esto es muy raro.
Así. De repente. Sin venir a cuento, un acorde de una estúpida canción ha hecho saltar chispas en mi cerebro, que creía inexistente hasta este momento.
Me ha dejado abstraía de la realidad por un rato matándome a recuerdos que taladran mi mente en forma de flases (de fotos que jamás nos hicimos) que, sin sentido alguno, han conseguido darme más de un vuelco al estómago. He de reconocer que también han acelerado mi pulso.
Casi he podido revivir aquella escena. De hecho, he vuelto a sentirla.
Todo esto me enfada, me indigna muchísimo. Creía tener cierto autocontrol, pero ya ves, mi, ahora existente cerebro, ha dado señales de vida pero aún no sabe cómo funcionar del todo bien.
Esto es irracional.
No sé qué ha pasado, pero no tenía que haber ocurrido de esta manera.
Aún se me ponen los pelos de gallina con tan sólo imaginar que ésto se me ha ido de las manos...
jueves, 24 de mayo de 2012
Erróneos e incorrectos
Te dirán que los poemas no pagan la hipoteca,
Que pintar los caminos de tu pena no lleva a ningún lado.
Que los recuerdos del vino no son sólidos.
Que pastar sin la manada es provocar la codicia del lobo.
Que el tiempo es un juez insobornable.
Que la revolución empieza por comprar muebles de Ikea.
Que un colchón en el suelo queda lejos del Nirvana.
Que es mejor un buen curriculum que una biografía.
Que las chicas malas van al cielo si un santo las recomienda.
Que la vida es un negocio que exige garantías.
Que la paz es solo la capital de Bolivia y la justicia una gallina ciega.
Que agachar la cabeza sirve para ver los pozos que te esperan.
Que no siempre serás joven y es mejor vender a tiempo.
Que estás equivocada o loca.
Que yo no te convengo.
Tendrán razón y tú lo sabes.
Como sabes también que la razón
nunca lloró de felicidad tras orgasmo
o de premonición con un verso de Gonzalez
ni paseó sin bragas por una calle transitada
o voló aferrada a los barrotes de una ventana.
No se sintió de cristal pero irrompible
no saltó al vacío con los ojos bien abiertos
ni fue vestida con pétalos de rosa
por dentro
y para siempre.
Por eso
porque lo sabes
pero vienes
es que vamos
erróneos y e incorrectos.
Y por eso
es que contra reglamentos y manuales
te quiero.
Carlos Salem, como no.
martes, 15 de mayo de 2012
Me lo tomaré con calma.
Aunque digas estar segura no sé si fue Cupido o el miedo
quien te llevó hasta mi colchón porque nunca te quedaste 15 días.
Y ya ves, a pesar de esto, entre unas cosas y otras, ya son años.
Años persiguiendo sombras, cuidándonos en ocasiones, odiándonos a ratos, años sin querer entender que casi siempre somos como el agua y el aceite, ternura y navajazos, caricias y alambradas.
Tú necesitas que te entiendan yo que me hagan menos daño.
Y así sucedía, que nunca llegamos al mismo lugar sin que uno de los dos llevara encendidas las luces de reserva de su corazón
y cada poco eso me hacía doblar la esquina de la desesperación.
Y ahora me miro, y joder, parece que llevo 50 años triste.
A estas alturas no me queda más que la sensación de que necesito otra vida para arreglar lo que me has hecho.
Así que me lo voy a tomar con calma: te lloraré por dentro, te echaré de menos, saldrás en todas las conversaciones
y como no se puede engañar al corazón en otras camas, no buscaré entre otras piernas lo que sé que nunca me darán otras piernas.
Me entretendré, eso si, con sirenas de paso que traigan analgesia, aunque nunca curen.
Seguiré durante un tiempo en la lista de espera de los besos con amor, pero me lo tomaré con calma, y la calma hará que un día mi amor por ti acabe aparcado en otro cuerpo.
16.2.6
Ella no lo sabe, pero en este último tiempo no me ha dejado quererla. No he tenido ningún tipo de libertad para plantarme en la puerta de su casa con la cena cualquier día de la semana, para invitarla a comer, ni siquiera para llamarla a modo buenos días. Siempre se juzgan las cosas cuando no es el momento, supongo. Y no, no me ha dejado quererla. Yo no he cambiado, yo a día de hoy, aunque parezca la persona más gilipollas del mundo, daría cualquier cosa por ella. Pero no he cambiado, que ahora haya tocado fondo y no tenga ganas de nada es muy diferente a cambiar. Yo jamás dejaré de luchar por ella. A mi manera...
No me ha dejado quererla, pero yo no he dejado de hacerlo tampoco.
lunes, 14 de mayo de 2012
1614
No soy de las personas que se ponen a pedir a lo loco, pero por favor…No me vengas con historias sobre locos que se buscan pero no se encuentran… de cuerdos que no saben qué buscar, pero siempre encuentran algo.
No me vengas con que si el miedo te persigue, porque realmente eres tú quién le agarra por la cola para tener una excusa.
No me vengas con rarezas, me las conozco todas, desde la más ordinaria hasta la más extravagante. He visto perros verdes y cerdos voladores, ya no me sorprende nada.
Te he visto reir cuando menos lo esperaba, y he sido incapaz de sacarte una sonrisa cuando mas la necesitaba disfrutar. También te he visto llorar, y aunque muchos querrían borrar ese recuerdo de su mente, he de decirte que me encantó compartir unas lágrimas contigo.
No me vengas con historias de principes azules, ni princesas, porque para encontrarlos, primero tienes que besar a la rana, siempre es lo mismo…
Intenta engañarme con tus paranoias, si quieres, pero tengo que confesarte algo: no me creo ni la mitad, no te esfuerces más.
No salgas a la calle buscándome desesperadamente, porque corres el riesgo de encontrarte conmigo de bruces, y entonces empezara la historia de nuevo, y te he pedido por favor que dejes de contarme cuentos, que ya he aprendido a dormir sin necesidad de que nadie me los relate antes de empezar a soñar….
No me vengas con historias. No comprendo tu estrategia.
jueves, 3 de mayo de 2012
Y esto, en las películas, no suele pasar.
Sin levantarnos y sin hablar, nuestras bocas se encuentran, furiosas. La puerta de cristales se sigue alejando, avergonzada, mientras mis manos se pelean por transitar su cuerpo. La derecha camina indecisa entre la cintura y las caderas, mientras la izquierda se demora en las rodillas, buscando la luz. Las de ella, en cambio, se organizan rápidamente y en tanto la siniestra aferra mi espalda para sostenernos, la diestra, muy diestra, trepa mi pierna durante meses, rumbo al volcán de sus desvelos. Mi mano izquierda descubrirá que la luz está más allá de las rodillas, porque se interna hacia el resplandor blanco que palpita. Debe haberse desatado una tormenta, ya que al llegar encuentro todo húmedo. O tal vez sea un terremoto, porque siento cómo el territorio se convulsiona herido.
Carlos Salem.
Carlos Salem.
martes, 1 de mayo de 2012
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