Estoy harto de los majaras. Se me pegan sin previo aviso y la naturalidad con que asumo sus delirios me preocupa, a veces. Cuando estoy sobrio. Me preocupa pocas veces.
Entra esa mujer y los clientes contienen el aliento. Hay bastante gente esta noche en el bar, porque tocará alguna banda de jazz con muchas ganas pero poco talento. Se sienta a mi lado. Pide un whisky y me dice:
- No pienso follar contigo. Eres un canalla.
Va a empezar.
Estoy harto de los majaras.
De verdad.
Estoy harto de los majaras.
De verdad.
Pero ha dicho 'canalla'. No ha dicho mamón, maldito cabrón, jodido hijo de puta, o definición parecida. Una mujer que dice 'canalla' frunciendo así los labios, tiene algo de reina. Aunque esté loca.
...
- Eso eres, un canalla. Y ni sueñes con llevarme al servicio y romperme las bragas y hacérmelo contra los azulejos. Ni lo sueñes -Insiste ella.
- Llevo siglos sin soñar. Y sin romper bragas.
- No esperes que te felicite.... No te hagas el patético. Sé que eres un canalla...

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