martes, 27 de septiembre de 2011

Al menos todo sirvió para darme cuenta de que lo único que echaba de menos era encontrar una persona que mereciese la pena. Y tú la mereces, y mucho.
Lo supe desde los cinco primeros minutos.
Y es una verdadera putada saber que me podría acostumbrar en un momento a tu olor. A tu sonrisa.


Me gustas como cinco veces más de lo que pienso admitir.

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