miércoles, 18 de junio de 2014

Es mejor

En serio, no insistas.

No se me va a olvidar tu olor.
Ni tu sonrisa cobarde que se  abre paso entre los dientes.
Ni tus labios algodón capaces de curar cualquier herida sangrando.
Ni tu mirada tímida disfrazada de rimell corrido.

De verdad. 
No se me ha olvidado tu tacto de lija-terciopelo.

Cada mañana el sol me recuerda que te has ido con otro cuerpo y cada noche la luna se descojona en mi ventana.

No hace falta que me llames a destiempo.
Ni que evites las palabras si es que salen de mi boca.

No hace falta que me recuerdes que aún existes, pero que ya no estás. 

Te voy a seguir pensando, descuida.

Voy a seguir buscando tus arrugas en otras comisuras. 
Y tus lunares en otras espaldas.

Voy a seguir dejando las sábanas revueltas y la cama sin hacer.

Sigo escuchando latir cada muelle del sofá. 
Y las agujas de aquel reloj que siempre fue de arena y nos marcaba los tiempos.
Y tus pasos descalzos en el pasillo.

Sigo gimiendo terrores cada vez que unos ojos me mantienen la mirada.
Y, a veces, se me escapa tu nombre.

Tú que tal por esas tierras?
A veces imagino que me echas de menos y otras deseo que no lo hagas.

Ya sabes, mi amor, siempre he sido algo extremista:
"O lo rompes.
O lo-curas"

Y yo nunca he estado muy cuerda.

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