Tú, que hablas de amores frustrados, te has convertido en el primero de mi lista que ya no recibirán los "queridos reyes magos".
Estoy parada a ver que viene y cuando se abre la puerta nunca eres tú.
Odio los rizos porque no son tuyos.
Tú, que me has enseñado que las bebidas con gas preceden a los cuernos, y jamás me hiciste uno.
Me arden los dedos de no acariciarte, mejor que te alejes porque estas ganas sólo pueden matarnos y si no es contigo prefiero morir sola.
Ojalá te olvides de mí, de ti y de lo que hemos sido.
Ojalá y así podamos volver a empezar el destrozo pero más suave.
Unas ruinas patrimonio de la humanidad.
Un para siempre en mi costado.
Un imán para tus dedos en mi pezón.
Tú como ancla de mis miedos, como lanzadera de una nueva vida.
No quiero ser lastre, si no es como pareja al futbolín.
Quiero ser refugio.
El tuyo.

Imagino, por tu inactividad, que este comentario va a hibernar durante un tiempo, o quizá incluso por siempre pero necesitaba comunicarte (o dejar comunicado)la comunión que he encontrado entre la personalidad que me habita y la puta pluma que portas.
ResponderEliminarKindest regards.
Clavo Pablóunpablito