sábado, 31 de diciembre de 2011
Carlitos
"Cuéntame una historia de Marta. Cuéntame una historia si pretendes volver a follarme. Una historia de amor pornográfico."
Te miré suponiendo una broma. No conocía tu sentido del humor ni el nombre de tu flor preferida, ni lo que soñabas de pequeña cuando las luces se apagaban. Casi no sabía nada de ti, pero tenía el sabor de tu coño en mi boca, y el sudor que cubría mi piel te pertenecía al cincuenta por ciento. Ignoraba la fecha de tu cumpleaños y aun no había llegado a hablarte de la bicicleta roja que quise tener y no tuve para llegar al fin del mundo. No conocías el nombre de pila de los cuatro amigos que tengo olvidados por el mundo, ni el sueño del perro negro que todavía me sobresalta algunas noches, pero me habías tenido en tu coño y en tu boca, me habías mordido y chupado la polla, la habías bautizado de tu saliva en comunión con mi semen, y cuando acabé de sacudirme en espasmos felices, te había visto arrodillada en la cama con las manos juntas a los lados de la polla menguante, como al final de una oración…
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