viernes, 23 de diciembre de 2011
No he sido capaz de mirarte a los ojos.
Me sudan las manos, y no suelen.
Taquicardias no clínicas, sin enfermedad de por medio.
Se me ha secado la boca, y no he hecho ningún esfuerzo físico.
Me tiembla la voz, las manos, los dedos.
Tu boca...ya casi la había olvidado...
Tus ojos... qué bonitos, joder! Desprendían más luz que el propio sol...
Tus prisas de siempre.
Tus manos, tus dedos....qué tranquilos comparándolos con los míos...
Qué bien te queda ese aire de macarra. De pasar del resto incluso sabiendo que quieres estar en contacto permanente.
Has notado mis nervios? Dime que no, por favor.
Tu voz...susurrandome tonterías.
Mi voz, titubeando palabras sin sentido que hacen brotar de tu interior una risa descontrolada que da aliento hasta al ser más amargado del planeta. Un respiro de vida. El último resquicio de felicidad que no esperas encontrar. Esperanza de todo y de nada a la vez.
Qué sonrisa más bonita...
Sigo echándote de menos aún hoy. Aún ahora...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario