sábado, 14 de julio de 2012
Una rubia bien fresquita.
Miraba la botella....miraba la botella y sus curvas,
y su firmeza,
y sus burbujas de aire que se escapaban por la boca resbalando lentamente por el cuello hasta llegar al exterior.
Miraba la botella y pensaba en ti,
en tus curvas,
en tu toque amargo en la personalidad que gastas. Que gustas.
Como la cerveza.
En las palabras que dejas que resbalen por tu garganta que recibo como una hostia en la cara, como cualquier gas tóxico que te anula por un momento. Largo.
Miro la botella y pienso en ti. En mi. En ti sin mi bailando en cualquier cama de cualquier lugar, peleándote sin ropa contra el espacio y demostrando que, a veces, los cuerpos se juntan tanto que es imposible diferenciar las fronteras entre una piel y la siguiente...
Sin mi. Con él...
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