Te escapas de la
lógica del entendimiento humano y quizá sea eso lo que me desequilibra.
Te miro y tiemblo. De miedo. De felicidad. Sea como sea me
conviertes en una maraca andante.
Y no hace frío, pero yo sigo temblando.
Piensas cosas inocentes con un fondo bastante oscuro que me
separan de la cordura, pero me imantan al mismo tiempo.
Tus formas maleducadas me atrapan como la gravedad me empuja al suelo. Con ganas. Hasta llegar a
arrastrarme como el animal más ruin del universo expulsado de su manada.
‘Zorra’ me dices.
Y yo sonrío.
Y te aparto la mirada cuando me devuelves la sonrisa
acariciándome la cara.
Y pienso‘Uy si llevaras razón… entonces el tiempo perdido
sería una quimera...’
Y me muerdo la lengua.
Tú, el labio.
Y te pienso (ya es costumbre).
Y retrocedo.
Y avanzas un paso por cada mío hacia atrás.
Y sonríes. Otra vez.
Y yo me muero.
Y te vuelves a escapar de la lógica del entendimiento humano.
Y animal. Y extraterrestre.
Te escapas de la lógica y yo me escapo de ti. Porque eso, es
lo que me vuelve loca.
Y te quiero. Y sé que es eso lo que me desequilibra.

Tan erótico y sensual como siempre. Muy tú.
ResponderEliminar