"Nada es lo que parece; Te invito a cenar, pero no es una cita. Pedimos vino, pero sin celebrar un nosotras. Vamos al retiro, pero sin darnos la mano. Te sueño, pero te evito. Soy valiente, pero te tengo miedo. Tengo miedo de perderte, de quedarme arriba o abajo de la montaña rusa, de jugar y no saber parar el juego, de evitarte y engancharme, de prometerte y no cumplirte, de seguirte y pararme, de pensarte e ilusionarme, de por quererte, olvidarme.
Y es que nunca sabré si pude tenerte y te perdí o te perdí sin llegar a poder tenerte.
Eres mi absurda prioridad, pero lo disimulo."
Cuestión de gustos.

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