-¿No me ves que estoy pasando un mal rato? ¿Por qué no te largas de una vez?
-Cualquiera que te oyera podría pensar que hay «algo» realmente entre tú y yo. Hasta yo mismo, al oírte, empiezo a pensarlo.
-Eres muy gracioso; pero te ruego que te esfumes ahora mismo, si no quieres que vuelva a subir a casa…
-Haz un esfuerzo y sonríe. Te hablo en serio. Ésos que se acercan nos conocen y podrían pensar mal.

No hay comentarios:
Publicar un comentario