sábado, 12 de enero de 2013

Acomódate...

A ti no te han enseñado modales. 
Antes de entrar hay que llamar al timbre y esperar a que te abran la puerta.
Y ni tú has llamado, ni yo te he abierto.
Te has cavado tu propia fosa, por que igual que no te he abierto para entrar, no voy a hacerlo para que salgas.
Y te has convertido en el mejor error-acierto que se ha ‘atrevido’ a entrar.
Así que, ahora te jodes, y te quedas.
Ahora me jodo, y te quedas.
Te aconsejo que te acomodes en el sofá (ojalá eligieras la cama, pero sé cómo van estas cosas…), por que no tengo la más mínima intención de echarte.

Y cómo te mueves.
Y cómo respiras cuando tienes miedo.
Y qué gestos haces cuando no sabes qué hacer. Cuando no sabes qué voy a hacer yo. Cuando ni yo misma lo sé…

Y cómo te enfadas. Cómo me enfadas.

Acomódate, voy a bajar las persianas para respirar tu aire.



No hay comentarios:

Publicar un comentario