domingo, 10 de noviembre de 2013
Hoy te he visto.
Y sí. Estabas tan guapa...
Y hemos hablado de nada, como siempre.
Y me has contado todo.
Como nunca.
He estado a punto de dispararte un par de lágrimas de esas que salen sin permiso, y que duelen con placer.
No sé si lo habrás notado.
Pero he recordado cosas que creía no tener en el jodido baúl de los recuerdos incompletos.
Y mis ojos no aguantaban el mar de mis heridas del pasado.
Y no sé si lo habrás notado.
Pero me has abrazado como siempre.
Y te he sentido como nunca.
Y joder, qué bien hueles.
Y esto sí lo has notado.
Qué grande eres y qué pequeña me vuelves.
Y cómo dominas el tiempo cuando me tienes entre tus brazos.
Cómo te enganchas a las agujas y cómo me engancho yo a ti.
Y al pasado erróneo de tu recuerdo.
Y a veces dudo del ritmo de mis latidos y los confundo con una canción de amor que siempre acaba mal.
Y qué mal mientes mirándome.
Y cómo te ríes complice de aquella noche que sólo sabemos tú y yo.
Y claro, joder, claro que lo has notado.
Y yo también.
Y me rozas la espalda desde lejos.
Y me miras desde cerca, como si hubiera sido un accidente planeado desde hace días, como si nadie se diera cuenta de nada.
Y como me gusta. O me gustaba.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario