martes, 22 de abril de 2014

make me your enemy.

Mi cama fría. 
Tus bragas mojadas.
Tu cuerpo temblando de calor, pero sola, en tu cama.

La noche está oscura.
Tu cielo está ardiendo.
Y sonríes.

Te follaría el pecho.
Te abrazaría el infinito del ombligo.
Y te contaría los poros uno a uno con la punta de la lengua.

Escucharía tu silencio.
Y gemiría a tus pisadas.

Háblame del tiempo que perdemos en cada despedida. 
Pasea tus piernas por la habitación, descalza, pisando cada nudo que no te deja desnudar el alma.
Vacíate.
Ayúdame a llenarme.

Róbame cada duda y conviértela en verdad.

Ven, mira aquellos, ajenos al desastre, cómo bailan poseídos por el alcohol que no me he tomado yo.

Ven, puedo acurrucarme en cada palabra que se te escapa.
Láteme con rabia.

Haces sangrar hasta al más mínimo pensamiento en el que apareces, sólo por el placer curarlo después con el roce de tu dedo.

Ven, ponle cara a lo que escribo y nombre a las horas muertas del domingo por la tarde.

Ven, que hace tiempo que lo dejé todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario