lunes, 17 de febrero de 2014

Ladridos.

Que esta lloviendo, y por eso todo.

Los arañazos no sólo abren heridas.
O piernas.

A veces cierran libros de historias sin final, que son aún peores que las que acaban sin un "comieron perdices".

Como si la protagonista prefiriese que le coman las perdices
en vez de. 

Que esta lloviendo, y por eso nada.

Como si alguna vez hubieras tenido miedo a mojarte cada noche entre mis delirios de cinco dedos.

Que llueve, joder.
Y que el gota a gota me agota.
Tanto como no tenerte.


Y que por eso llueve, aunque las nubes se hayan ido contigo, llueve.

No hay comentarios:

Publicar un comentario